Tej.
Me repetí lo imbécil que estaba comportándome, no solo busqué algo que no deseó ser encontrado, si no que me vi en la penosa necesidad de hacerme replantear toda maldita vida, al tiempo que me recordé de dónde provenía.
Todos los días viendo cómo mi madre trataba de esconder lo que sucedía a puerta cerrada con ese hombre que se mostraba como un ejemplo de padre frente a todos.
Odiaba verlo con Alma, ya que le repitió muchas veces que ella debía estar sobre todos en el mundo, pero a mí mad