Punto de vista de Maximiliano.
¡Quiero el divorcio!
Eran las palabras que retumbaban en mi mente de una forma tan dolorosa que no podía creerlo.
Sufrí mucho por Emilis, lloré, y me costó reponerme de su infidelidad, pero, debo confesar que el estar casado con ella, sentirla mía de nuevo como cuando la hice mujer y viví una relación con ella, me llena de esperanza.
Parpadeos varias veces.
—La empresa , era el patrimonio de Michel, ¿dejarás que quede en manos de beneficencia? —gritó poniéndome d