Sabía que estaba despierta, pero dudaba al pasar de los segundos mi estado. Todavía tenía a Roberta al otro lado del celular. También a la señora Celia observándome desconcertada ante mi reacción.
—¿Sigues ahí Lucy? ¿Dónde estás en este momento? — pregunta mi amiga.
Tomo valor para continuar hablando.
—¿Dónde estás tú más bien Roberta? ¿Estás de guardia?
—No, estoy libre. ¿Puedes acercarte a mi departamento o quieres que vaya a tu-
—Iré al hospital a averiguar qué está ocurriendo — le corto a p