Cientos no, miles de preguntas se acumulan en mi mente sobre la presencia de Misael en esta boda. Es decir, se suponía que estaba con libertad condicional en Reino Unido; se suponía que los investigadores no habían podido obtener sus declaraciones por la distancia geográfica. Era un absurdo para mí y sabía a la perfección que era un absurdo para el resto de las personas que nos están observando. Somos la comidilla de la recepción.
—Misael. ¿A qué debemos tu presencia? — decide saludar Leandro a