COLETTE
Dejo de respirar.
Roan no hace nada por cubrirse, mucho menos por negarlo o mandarme lejos por haber entrado sin permiso, no, no hace nada de eso, tampoco parece molesto, al contrario… puedo decir que parece excitado. Sube y baja la mano sobre su polla hasta que acepta que ya no hay más gotas de su semen.
—Tardaste —susurra poniéndose de pie.
A Roan no le da vergüenza que lo vean así, como Dios lo trajo al mundo que ahora lo detesta. No quiero detallar su cuerpo, pero es imposible no