DEVRIM
Yo no quería estar aquí, detesto el mundo de la mafia y jamás me sentiría a gusto de tratar con gente de la organización más sangrienta que hay en el mundo, sin embargo, cuando me enteré de que Maxim Ivanov había ordenado que me encerraran en mi habitación, no solo eso, que me dieran la comida como a los perros, con una bandeja que subió una sumisa, y para rematar, diciéndole a todos que soy una cría, mi sangre comenzó a hervir.
Así que me puse un vestido de los pocos que traje conmigo,