DEVRIM
La sangre nunca ha sido mi fuerte, no es que me dé miedo, pero su color rojo siempre me ha parecido demasiado tétrico, es como saber que el mal está en mis venas, o como si un ente endemoniado te visitara por las noches, y ahora mismo, hilos rojos de mi propia sangre manchan mi pierna izquierda, el corte no es demasiado profundo como para dejarme sin vida en cuestión de segundos, pero si como para que todo se cubra de ese color rojo que tan detesto.
El corte en mi muslo es escandaloso,