DEVRIM
El rubio de ojos azules se ve mayor que yo, no tanto, es decir, no es como que fuese un viejo de cincuenta u ochenta años, pero sí me lleva gran edad, es alto, apuesto, delgado, pero fornido, ojos de un azul demasiado claro que bien podría pasar como gris, lleva unos jeans oscuros, botas militar, una playera negra que hace juego con el resto de outfit y una cazadora del mismo color para hacer el remate perfecto del mafioso hijo de perra.
—No salgo con extraños —me cruzo de brazos espera