SOLANGE
El puñal va directo a mi brazo, la confusión del momento le hace una mala jugada a mi mente, no entiendo lo que pasa, pero sé que no es correcto, por ello, intento soltarme de su agarre de nueva cuenta, pero es tan difícil, que enseguida me tiene en sus manos de nuevo.
—No te vas —tira de mi cabello con fuerza.
A nuestro alrededor suceden más explosiones, la respiración se me corta, tira de mí con más fuerza hasta el grado en el que el dolor se dispara como serpiente venenosa por m