EPÍLOGO
El empuje hace que jadee de dolor, cuando Maxim dijo hace unas horas que no había problema y que él podía hacerlo, pensé que hablaba en serio, pero estaba equivocada, no solo llega tarde, sino, que no creo aguantar más.
—Vamos, tienes que ser valiente —me dice Devrim.
Ella es quien ha sido mi compañera en estos momentos, o bueno, en estos meses de tortura. No me quejo, han pasado demasiadas cosas en los últimos meses, empezando porque la mafia turca, al saber sobre la derrota del l