Kathleen no dejaba de dar vueltas en la cama.
Tenía hambre, pero no pensaba salir a cenar y nadie le había avisado de que la cena estuviera lista. Ya había anochecido y Clarisse, la que se había autonombrado se empleada personal, no le había traído noticias desde el incidente con Will.
Quizá él se había marchado después de eso y no se encontraba en la casa, pero no pensaba salir a averiguarlo.
No era capaz de concentrarse y ponerse a leer. Si no había podido antes, menos en ese instante. Solo c