Ammy estaba sentada en el amplio salón de su mansión, su mirada fija en las grandes ventanas que daban al jardín. El sol de la tarde llenaba la habitación con una luz cálida, pero Ammy apenas lo notaba, perdida en sus pensamientos. Un golpe en la puerta la sacó de su ensoñación.
—Adelante —dijo con voz firme.
El investigador privado, un hombre de mediana edad con un aspecto serio y profesional, entró en la habitación. Llevaba una carpeta gruesa en la mano.
—Señora Wilson, aquí tiene la informac