Ava dejó que los aromas del jardín de Ammy la inundaran, una sinfonía de notas fragantes tan diversas como los colores que recordaba de años pasados. Pasó los dedos por los delicados pétalos de un rosal cercano, cuya suavidad aterciopelada contrastaba con las espinas que cuidadosamente evitaba. A pesar de su ceguera, el sentido del tacto ahora estaba mucho más desarrollado.
—Antony llegará tarde. —murmuró para sí misma, con una pequeña sonrisa jugando en sus labios mientras disfrutaba de la tr