Ella se aleja de mi y comienza a caminar hacia la habitación, la sigo detrás para hablar con ella pero da un codazo en las costillas cuando la tomo del brazo. Molesto la detengo y le pido que me escuche.
—Ya escuche suficiente de ti. —me sorprendo al ver que esta llorando —Habia olvidado que tienes razón. No somos como los otros matrimonios porque el nuestro es falso…
Le cubro la boca y me aseguro de que no haya nadie cerca.
—¿Acaso quieres que nos escuchen? —mascullo en murmullo. Me empuja fur