Ella me conoce perfectamente y sabe que mi silencio dice mas que las palabras que podría decirle, pero no puedo decir lo mismo yo de ella porque hasta ahora lo único que conozco de ella es que no se lleva para nada bien con sus padres.
—Tus padres. —me levanto enseguida recordando que aun siguen aquí. —Ay que enviarlos a su país nuevamente.
—Será lo mejor. —acepta mi decisión —Tenerlos cerca solo nos han dado problemas desde que llegaron.
—Me encargaré de ello.
La comida llegó y vimos que nos