Sonríe cálidamente y me atrae a él para abrazarme.
—Prometo que nunca te haré llorar.
—Lo sé. —murmuro sobre su pecho —Y yo prometo ser una buena esposa para ti.
Acuna mis mejillas para besarme pero su celular sonó.
—Oh, son los chicos. ¿Joshua?...
Se aleja de mi para hablar con Joshua y Ezequiel. Después de que se fue, no queria aceptarlo de que los hijos que siempre amo con toda su alma nunca fueron suyos si no de su madre por eso huia porque no tenia el valor de decirles esa verdad tan dolor