«Su corazón es demasiado fuerte, porque este fue otro infarto… No puedo darles muchas esperanzas, el señor Pierre… está muy débil… solo podemos esperar…»
La frase se repetía en la mente de André desde ayer en la noche, entre tanto, una noche después, aún seguía pegado a la puerta de la UCI, con las mismas noticias desesperanzadoras.
Recostó su cabeza, mientras sus ojos ardieron, lo hicieron tanto que los restregó de inmediato.
—Si mi padre… —Francois apretó las palabras en su cara, pero André