—¿De qué se trata? —Samara tomó una fuerte aspiración cuando escuchó la pregunta.
Ya lo había pensado toda la noche cuando no pudo conciliar el sueño, por ese efecto que permaneció en su cuerpo. Ella no podía quedar atrapada en esta situación, con un hombre que solo mentía y engañaba a su familia, y la única solución, era seguir teniendo esa seguridad en su vida.
Y este equilibrio tenía nombre y apellido.
Levantó el rostro, y luego asintió hacia André para comenzar:
—Sé que no es el momento…