—Escarlata, entra —Dave señaló la puerta mientras la abría para mí.
Había estado esperando afuera de la puerta por unos minutos después de que alfa Marcus me llamara.
Sentí las piernas pesadas al dar un paso adelante.
Desde que el lobo había vuelto a transformarse en alfa Marcus, muchas cosas habían comenzado a tener sentido. La atracción, la ira inexplicable, el hecho de que el lobo no me hiciera daño, aunque pudiera, pero, aun así, no lo entendía.
Me detuve en el umbral y gamma Dave notó mi