~Sienna~
Un silencio sepulcral sigue a la partida de Elias. Es pesado y denso, cargado con todas las cosas no dichas que vibran entre Norman y yo. Él no se mueve de inmediato, se queda allí de pie, con la mirada fija en la puerta por donde desapareció Elias, con una expresión gélida e ilegible. Lo observo con el corazón martilleando contra mis costillas, sintiéndome vulnerable en mi bata de hospital y con la cabeza envuelta en gasas. Finalmente, él reacciona, dejando caer los hombros apenas un