~Sienna~
Lo primero que siento es el latido. No es solo en mi cabeza, es en todas partes. Siento como si mis huesos hubieran sido reemplazados por tuberías de plomo incandescentes. Cada vez que intento tomar aire, mis costillas me gritan, recordándome la forma en que el cinturón de seguridad se clavó en mi pecho. Siento la cabeza como si me la hubieran abierto con un hacha, una presión aguda y punzante justo detrás de mis ojos que me hace querer mantenerlos cerrados para siempre.
Pero el silenc