~Sienna~La puerta está abierta cuando llego. Norman está de pie junto a su escritorio, de espaldas a mí, su chaqueta de traje descansa olvidada en el respaldo de su silla.—No te muevas —dice mientras la puerta se cierra con un suave clic.Mi cuerpo se enciende en rojo, mis ojos fijos en su nuca. Mis piernas tiemblan ligeramente, todavía inestables por lo de antes. Norman se da la vuelta lentamente, con los ojos afilados e intensos, cargados de un calor crudo. Los botones superiores de su camisa están desabrochados, dejando ver parte de su pecho ancho y velludo. Se me pone la piel de gallina en los brazos, mi cuerpo ruega ser abrazado, ser cobijado en su calor.Él estira la mano y jala su silla para sentarse, sin apartar la mirada de mí en ningún momento. Mis entrañas se retuercen, mi corazón golpea mi pecho latido tras latido, mi pussy late, exprimiendo jugo a pesar de estar todavía sensible por la última vez. Él se relaja contra la silla, recorriéndome con esos ojos oscuros, estudi
Leer más