~Sienna~
Mis manos se envuelven en el brazo de Norman mientras entramos al salón. Luces doradas parpadean en cada rincón del interior blanco, las pinturas revisten las paredes, decoraciones rojas cubren el espacio y las sillas doradas brillan bajo las lámparas de araña. Todo en esta habitación habla de lujo, riqueza y poder, una realidad cruda que me recuerda que no pertenezco aquí, no a este mundo.
—¿De qué dijiste que era el evento otra vez? —pregunto por segunda vez.
Norman me lanza una mira