SARAH
Sé que debí haberme acostumbrado hace mucho a verlo con alguien más, pero aquel beso fue como un recordatorio de algo que no tiene futuro: el tenerlo conmigo. Pensé que podía soportarlo, tontamente eso creí, pero simplemente mis pensamientos no hilvanaban. Aun cuando Sebastián trató de detenerme, le dije que me iría, que ya no podía soportar más dolor.
Apenas llegué a mi departamento, me cambié de ropa y busqué los boletos, puse lista mi maleta. Los últimos tres días me había pensado todo