ARTURO
Aún no me creía que ella fuera la culpable de que todo se estuviera yendo al diablo, ¿Por qué? Ella no era ese tipo de persona, ¿Dónde quedó mi amable y confiable Sarah? Estaba en un estado de shock por la noticia, no lo podía asimilar, por primera vez me sentía bastante confundido y de no ser porque ella no lo había negado, ahorita todavía seguiría defendiéndola, pero ¿Por qué?
—¿Quieres que te sirva un trago? — Escuché decirle a mi supuesta novia, mi administradora, la rubia despampan