Azaleia
Después del susto de en la posada, nunca más dormí separada de Brock, si es posible dormíamos más cerca el uno del otro. Él solía abrazarme desde atrás como si yo fuera su almohada personal, colocando sus manos a mi alrededor, atrapándome, envolviéndome completamente entre sus brazos, y yo dudaba si había un mejor lugar en el mundo que ahí, cerca de él.
Sentía su respiración y el movimiento de su pecho en mi espalda. Su barba a veces me daba cosquillas y su aliente se sentía cálido cer