Azaleia
—Creo que él nunca volvió Dashi. Me dejó sola y nunca volvió— decía yo con tristeza. Ella me miraba al espejo sin saber qué decirme mientras me peinaba.
—Por lo que usted comentó… parecía que su esposo estaba en problemas, quizás el Conde lo retuvo y llegó muy tarde y no quiso molestarla— me decía Dashi. Era una posibilidad, pero algo dentro de mí nacía. Cálmate Azaleia, no tienes ni un día aquí… solo hay que esperar.
Dashi me sonreía, dándome los últimos detalles a mi peinado, colchán