CAPÍTULO 41: NUEVO BOLETO.
PABLO CARNELUTTI
—Cariño…— susurro, besándole el cabello a Jaspe.
Está desparramada en la cama, parece un asterisco de lo desordenada que duerme. Anoche la besé, me costó unos buenos golpes y un labio roto que no olvidaré. Sé que Jaspe no será fácil, pero todo vale si al menos por tres segundos siento cómo responde a mis besos. Anoche fue perfecto. La extrañé tanto.
Son las 04:00 a.m. y desde las 03:00 a.m. no he podido dormir. Es alguna clase de reloj biológico que se obtiene de estar encerrad