CAPITULO 36: ÚLTIMO RAYO DE ESPERANZA.
Daniel Carnelutti
— ¿Qué hora es allá, bebé?— pregunta mi esposa a través del teléfono. Miro la hora en la pantalla sobre su rostro.
—Son las once, amor… ¿Cómo estuvo el día de hoy?—pregunto, intentando desviar el hecho de que es muy tarde y de seguro se me notan las ojeras.
—Bien, aunque estaría mejor si durmieras, luces bastante cansado. —dice y yo trago grueso.
—No me culpes, Pablo aun detenido y tenerlas lejos me tiene bastante desesperado. No paro de pensar y preocuparme. Quiero que Pab