Y aún le quedó tiempo para iniciar un nuevo proyecto, su sueño desde niño: un criadero de caballos de carreras. Su logro más preciado que aún no le reportaba beneficios, pero le servía de escape y relax. Eso era lo más importante para él. No había conseguido ganar ninguna carrera de las llamadas importantes, pero estaba en ello, precisamente ese era el motivo del viaje programado para el día siguiente, le había echado el ojo a un magnífico ejemplar ya retirado de la competición al que vendían