El maldito acuerdo, ¿Es que ella sólo pensaba en eso? ¿Quién sabe dónde estarían todos dentro de un tiempo? No entendía como sus cómplices tardaban tanto en dar señales de vida. Esa espera lo estaba matando y debía reconocer que cada día le molestaba más y más una idea loca que se le iba metiendo lentamente en su cabeza: Se veía pasando el resto de su vida con Débora a su lado. Esa lucha interior lo enojó enormemente, la creía una vil chantajista y mentirosa y aun así sentía que la necesitab