Débora no respondió, ensimismada de nuevo en sus recuerdos buscaba el sitio adecuado encima del tocador para ubicar ese regalo. Decidido a recomponer la situación se acercó nuevamente a ella, tras un leve momento de duda le puso las manos cariñosamente encima de los hombros mientras aprovechaba para preguntarle lo que había estado haciendo esos días. Lo sabía perfectamente puesto que el personal de servicio lo mantenía convenientemente informado, pero ella no tenía porque saberlo. La muchach