-¡Vayamos a buscarla, ya habrá tenido tiempo suficiente para lo que sea que haya hecho y hablado con quién sea…! – Se impacientó Dan, harto de esa conversación que había caído en punto muerto.
Se levantaron, firmaron la cuenta y salieron del restaurante. Daniel necesitaba revisar el contrato de compra del semental y realizar algunas llamadas de negocios, así que cuando la encontraron curioseando en una tienda de juguetes le pidió que se quedara el resto de la mañana con Mike, tal como habían co