Al contrario que su amigo, Danny no estaba de buen humor. Lo estuvo cuando compró el semental que deseaba, pero se le pasó nada más llegar al hotel al pensar nuevamente en todo lo que había pasado. Esa noche le aguardaba una dura tarea para descubrir la verdadera intención de la joven y no tenía ni idea de cómo afrontarlo y mucho menos decidir el futuro de ambos. Abrió la puerta de la habitación con rabia, Débora estaba tras ella intentando escuchar y por poco no la tira al suelo…,
-Intentan