Rebeca captó la indirecta, ya había tensado suficiente la cuerda por el momento, se levantó y se dispuso a salir. Pero antes, no pudo reprimir un nuevo intento de enojarlo más e intentó besarlo. Daniel estaba desprevenido y consiguió darle un beso en la boca.
-Por los viejos tiempos - se burló al marcharse exhibiendo los dos fajos de dinero.
Antes de llegar a la puerta José anunció desde el umbral que la cena estaba preparada. Altivamente añadió que ya empezaba a tener hambre y se dirigió al c