Toni movió la cabeza negativamente, le dolía ver a su amigo en ese estado, era una buena persona y nada vanidoso. Había aumentado su capital y su poder desde que se puso al frente de los negocios familiares, pero nunca dejó de ser un hombre accesible y preocupado por el bienestar de los habitantes de la zona. De ser un hombre seguro de sí mismo, ahora parecía un ser frágil y apagado, con los ojos nublados por las lágrimas e incapaz de articular palabra. Sabía que los primeros días eran crucia