Daniel no podía retrasarlo más, así que días más tarde reunió el valor suficiente para hablar otra vez con su hermana. De Margaret no habían tenido noticias, le preguntó a Lisbeth si aún seguían relacionándose y se sintió algo aliviado cuando ella le confesó que creía que la vecina se había ido por un tiempo. Nuevamente negó ser conocedora de los planes de Margaret.
Saber que no se habían vuelto a ver ni mantenido contacto lo alegró algo, aunque no terminó de creerla, pero tampoco podía poner