Samantha
Con este pensamiento terminé de arreglarme y me dirigí a la dirección del restaurante donde habíamos reservado. Cuando llegué encontré a Mike sentado en una de las mesas esperándome, se levantó en cuanto me acerqué a él, me acercó la silla para que me sentara antes de volver a su asiento.
— Siento llegar tarde —le pregunté, observando al hombre que tenía delante.
— Después de ver el resultado, puedo asegurarte que ha merecido la pena —me guiñó un ojo.
No pude evitar sonreír ante aquel