Theon
— ¿Estáis listos? — llamé a Sam mientras me aseguraba de que Henry no se ensuciara.
Estaba en el salón, esperando a que terminara de arreglarse para poder ir a la ceremonia que nos esperaba, pero estaba tardando más de lo que pensaba.
— Bajo en un momento, Apolo —gritó ella en respuesta—, no dejes que la tortita le caiga encima a Henry.
Observé a mi hijo de un año y medio tumbado encima del perro con una sonrisa angelical en la cara. Quizá fuera mejor sacarlo de allí antes de que bajara s