Mundo ficciónIniciar sesiónSalgo corriendo. Alguien me agarra por el brazo, pego un tirón y sigo corriendo mientras las lágrimas me empañan los ojos. Subo las escaleras hasta llegar a la última planta sin hacer caso al dolor que se ha apoderado de las piernas o la respiración descontrolada por el esfuerzo.
Entro al que es mi nuevo y asqueroso hogar y sigo corriendo hasta que encuentro el baño y me encierro en él.
Ahora mismo, la suciedad y el olor que despr







