Franco no daba crédito a lo que estaba sucediendo; sin embargo, no perdería la oportunidad de saborear los bellos labios de su amiga, aunque aquello no fuera real.
La textura suave y humectada con el sabor a chocolate del labial, lo hizo flotar en el aire por el deleite. Había pasado tanto tiempo desde que se besó con alguien, que ya no recordaba lo bien que se sentía.
Aunque, a decir verdad, ninguna de las bocas que saboreó en el pasado podría compararse con los labios gruesos, dulces y habili