Capítulo 31
Contemplé aquel lugar llena de asombro, no podía creer que Samika se halla lucido tanto, al preparar algo tanto especial. La admiré marcharse sin entender lo que ocurría, debido a que me hicieron prometer no leer sus mentes, la verdad podía hacerlo sin que ellos siquiera lo pudieran notar, sin embargo, aprendí a cumplir las promesas que hacía.
Adelante apareció Amets, quien se acercaba hacia mí, no entendí esa escena, en realidad sentí como si fuera todo irreal. Su plan estaba sali