Capítulo 23
La cena en casa fue incómoda y silenciosa, yo mantenía la cabeza abajo viendo mi plato de espaguetis pensando en los chicos, sobre todo Amets, quien no salía de mi cabeza para nada. Despedirme de él sin saber si volvería a verlo era tan difícil y detestaba que papá no lo comprendiera, él únicamente quería resguardarme dentro de una caja para que nada malo me sucediera.
—Fleur, ¿seguirás enojada? —inició la conversación, seguí viendo el plato, jugando con el tenedor. Fleur, por favor