Andrea sintió un pinchazo en su corazón, miró a Samuel a los ojos.
—Mike es uno de mis mejores amigos —refirió—. No espero nada de ninguno de ellos —mencionó y luego dirigió su entristecida mirada hacia la zona de la playa—. Ocupo todo el tiempo libre que tengo para buscar a mi hermana —confesó con lágrimas en los ojos—, no pienso en el amor, no tengo cabeza para eso.
Samuel de nuevo iba a intervenir, pero justo en ese momento su móvil sonó, miró la pantalla, sonrió.
—Ya vuelvo —indicó, se pu