Al escuchar las palabras del señor Gilbert, giro mi cabeza rápidamente hacia Harry, su expresión lo decía todo, no era necesario que lo expresara en palabras.
Todo su rostro había cambiado, pasó de estar completamente relajado a la defensiva en cuestiones de segundos, sus cejas se encogieron haciendo arrugas en su frente y la sonrisa se le desdibujó en un instante.
Harry no estaba exagerando cuando me contaba las ansias de su padre por verlo casado ¿Cómo puede decir de esta forma tan fácil que