Alessandro
Camino hasta la camilla donde Valeria está acostada, mi corazón latiendo con fuerza en el pecho, lleno de una mezcla de miedo y rabia contenida. Leonardo nos ha dejado en la expectativa, pero no puedo soportar más esta incertidumbre. Necesito respuestas. Me acerco a él, tratando de mantener la calma en mi voz, aunque por dentro soy un mar de emociones.
—Leonardo, no puedes soltar algo como eso sin explicarte mejor —le digo, apretando los puños. Miro de reojo a Valeria, quien está más