capitulo 32: No Puedo Seguir Mintiendo.
—¿Padre soltero? ¿A qué te refieres con eso? —preguntó, sorprendida.
—¿No te acuerdas que te conté que Juliet se fue con su amante? Su hijo siempre fue un estorbo para ella —comentó con tristeza, observando al niño, débil, en el suelo.
—Oh no, pobrecito, con lo bonito que es.
—Papá... —exclamó el pequeño, comenzando a reaccionar.
—Aquí estoy, mi amor, ya estás bien, mi cielo —Marco abrazó a su hijo, aún asustado.
—Me asusté mucho, papá. No podía respirar.
—Sí, hijo, y tú me asustaste mucho