Cuando llegamos al centro del pueblo, la familia conoció a toda la gente del lugar, incluso a mi vieja amiga Gretel Stone la cual estaba frente a una venta de chocolate en el centro comercial al que habíamos ido. Mi amiga, a quién no había podido ver en los últimos días debido a que ella se encontraba con un proyecto de arquitectura. Ahora, se encontraba ahí de pie, vistiendo unas botas altas, jeans negros, una playera blanca y un abrigo, me sonrió en cuanto me vio. Corrí hasta ella para darle