Decidimos dejar la charla para después. Había muchas cosas en las que pensar y honestamente ahora no podía pensar en ello. Ava y Zoé fueron a por mí cuando habían encontrado un vestido que fuera acorde a la ocasión. Lo miré, la tela, era sedosa y suave al tacto. El vestido era color azul invernal degradado, desde abajo el color más fuerte hasta arriba llegando a un color casi blanco.
Era hermoso, por ello decidí probármelo y honestamente valía la pena. Cuando me vi frente al espejo no podía cre