Cuando llegamos a la discoteca nos dimos cuenta de que había una enorme fila para la entrada. Por suerte llevábamos abrigos o si no tendríamos que soportar el frío en la calle.
—No esperaba que hubiera tanto frío. — Habló Gretel mientras se abrazaba a sí misma y el vaho salía de su boca cuando hablaba. Tomé la misma posición que ella y avanzamos mientras la gente charlaba.
—Ni yo, pero ahora ya estamos aquí. Debemos de disfrutar ¿no?
—Claro que sí. — Avanzamos cuando a lo lejos noté a un chico